¿Que te hace falta?
Se despertó a las 3 de la mañana, sudaba y las sabanas se le pegaban al cuerpo, quizo pararse pero el brazo de ella le rodeaba la cintura.
Volteó a ver su rostro, el cabello caía sobre su mejilla y terminaba justo en la comisura de sus labios, lucia hermosa comprendió que era demasiado facil enamorarse de esa mujer, le dio un beso en la frente y cuidadosamente apartó su mano para poderse levantar.
El calor era insoportable, el aire que entraba por la ventana era caliente, afuera la luna tenia ese color naranja, recordó que su madre decia que era un halo de maldad o de muerte que se formaba alrededor de la luna y que auguraba malos presagios; nunca quiso discutirlo realmente en la escuela le habian enseñado que ese color no era mas que una mezcla de gases. Sin embargo algunos dias cuando veia la luna de ese color recordaba las palabras de su madre y sentia miedo.
Que tonto, dibujo una leve sonrisa en sus labios y se dirigió a la cocina, antes paso por la habitación de los chicos, que desastre. Zapatos y ropa por todo el piso, el telefono sepultado debajo de los libros, y casi tropieza con el balon al querer recogerlo, deberia mandarlos a limpiar su cuarto mas seguido, mientras tapaba al mas grande y daba un beso en la frente a su pequeño mounstrito.
Asi llegó a la cocina, se sirvió un vaso de agua, fue al estudio, hizo unas correcciones de ultima hora a su presentación, terminó de beber el agua, y se puso a pensar sobre su vida.
Tenia 2 hijos fantasticos, una maravillosa esposa, un trabajo espetacular, su casa era acogedora, buenos amigos, todo lo que habia deseado tener y ser.
Siempre habia pensado que la felicidad la obtendria cuando tuviera todo lo que planeó para el, y a sus 35 años, lo cumplió.
La lista estaba completa; en la universidad se embriagó, fue libertino, estudió, reprobó, hizo todo aquello que le dijeron que un joven universitario debia ser. Si de amor se trataba, habia conocido el amor de su vida y logró hacer que se quedará con el. En el área laboral trabajaba donde queria con quien queria, todos le envidiaban, entonces fue cuando se aterró, si ya nada le faltaba por hacer, donde estaba la felicidad?
¿porque se despertaba en la madrugada y no se sentia satisfecho de tener a su esposa al lado? ¿Porque cuando se iba a la cama sentia que le hacia falta algo?
Tenia que faltar algo, saco una hoja y un lapiz, puso cosas que ya hice y cosas que me faltan por hacer.
Llenó la lista de cosas hechas rápido, y al llegar a cosas sin hacer, solo escribió una.
Tomó la pistola que tenia bajo su escritorio y se dio un tiro.
Ella no dormia profundamente, sintio cuando el se despertó, no necesito abrir los ojos para saber la hora; dormia con el desde hace ya mucho tiempo, como para saber que se levatnaba a las 3 de la madrugada a beber agua y revisar su trabajo.
Era siempre lo mismo, lo habia querido asi siempre, era un amor tranquilo y sin deseos extraños. Le gustaba como planeaba el futuro y su serenidad, lo conocia y se sentia segura a su lado, a diferencia de sus amigas, no le hacia falta sentir ese amor pasional lleno de locura que describian.
Su noviazgo fue largo y estable, se casaron en la iglesia que sus padres se habian casado, y su primera relación sexual fue satisfactoria.
Se embarazó, sus 2 hijos eran su adoración, no tenia mayores preocupaciones mas que atenderlo a el y a la casa. Nunca se habia preguntado que le hacia falta, su vida era simple y plana, pero asi le gustaba, no entendia el punto de cuestionarse sobre si era feliz o no, o sobre si le faltaba algo, hasta que sintió que el tiempo que tardaba el usualmente en beber el agua y volver a la cama ya habia pasado, se levantó a averiguar que ocurria y oyó un sonido hueco que la alarmó, pero no eran mas que unos perros que habian tirado un bote de basura.
Bajo las escaleras lentamente a causa de la falta de luz, y fue a la cocina, la puerta del refrigerador estaba abierta, la cerró y fue hacia el estudio, debe estar revisando la presentación de nuevo, su voz salia de su boca serena y dulce, - ya te he dicho que no trabajes con la luz apagada, mientras dirigia su mano al interruptor para encenderlo, el reflejo de el sobre el escritorio la sobresaltó, pero no hizo ningun sonido. Sus movimientos seguian calmados y serenos, se acercó al cuerpo de el y le quito la pistola de la mano con cuidado, al hacer esto la lista cayó, la levantó y comenzó a leer la parte donde habia menos cosas:
Lista de cosas que me faltan por hacer:
Morir
Con el lapiz que habia sobre el escritorio y una lagrima en sus ojos, tacho lo ultimo, y con voz suave dijo - ya no te hace falta nada. Dio un beso sobre la parte que habia quedado intacta de su cabeza, guardo la pistola, apagó la luz y regreso de nuevo a su cama.