La mampara
Ya conocen la habitual pendejez de su servidora, y de su mania de huir de clases.
Pues en uno de esos dias en donde las clases pintaban ser peor que nunca, y sentia en mi garganta ese lindo gusanito alcoholico, decidi junto con mis amigas partir en busca de algun lugar que hubiera 2 por uno, que por aqui nunca faltan
pero para que la historia no pierda su gracia, es necesario recrear el escenario.
Un pasillo que esta entre 2 edificios, en los cuales estan ubicados del lado derecho la oficina de informacion donde los catedraticos pasan a checar su entrada y del lado izquierdo la direccion de psicologia, ubicado en el centro del pasillo 3 o 4 mamparas donde pegan informacion y otras cosas sin importancia.
Antes de llegar al pasillo la explanada central de la universidad con bancas y algunos arboles a los costados, donde nos encontrabamos las 3 viejas decidiendo que hacer. Pasando esos edificios con un gran anuncio multicolor se pueden imaginar el letrero de salida.
Estabamos en plena alegata cuando vimos al maestro bajar del edificio de la derecha rumbo a la oficina para checar, y obvio nuestro instinto de supervivencia dijo ¡corran!!!!!,lo que no nos dijo fue hacia a donde y nuestra ¿inteligencia? dijo hacia la mampara, y podran imaginarse 3 viejas pendejas hasta para caminar corriendo a esconderse tras una mampara con sonidos de tacones, y donde nos quedamos atoradas y una de nosotras por poco cae en el intento.
Lo que nunca nos fijamos es que la oficina estaba abierta, y el maestro tenia perfecta vista hacia nuestra patetica huida hacia la mampara y con toda su dulzura se fue por un extremo del pasillo, para preguntarnos mientras nosotras estabamos recargadas sobre nuestras rodillas preparadas para seguir corriendo ¿iban a algun lado?
Nuestra escapada termino en un salon de clases hasta las 10 de la noche.
Moraleja, cuando se vayan de huida de clases, no se detengan hasta llegar a la salida, y si alguno cae en el intento pus ni pedo, que el vea como se levanta.