En el fondo
Un salon obscuro.
Mala iluminación, en penumbras solo se alcanza a distinguir al sujeto que esta sentado, mientras otra persona a lo lejos le da la espalda.
No se alcanzan a ver los rostros, las sombras se confunden unas con otras sin que se pueda adivinar que sucede con exactitud.
El sujeto que esta sentado, parece una estatua, ni siquiera se mueve.
Si forzas un poco el oido alcanzaras a escuchar tararear la canción de amor de la persona que esta de espaldas.
Si prestas la suficiente atención y esfuerzas tu vista, te daras cuenta que es una mujer, su cabello largo esta trenzado y su cuerpo esbelto merece ser deseado.
Por los movimientos que se alcanzan a vislumbrar se podria decir que esta preparando algo de cenar, que el hombre sentado es su novio, amante o esposo y tienen algo romantico, pero las cosas no siempre son lo que parecen y las sombras son confusas y la vista puede jugarte malas bromas y engañarte.
Y mientras yo te cuento esto, la escena ha cambiado, hay mas luz, y ahora puedes vislumbrar un poco mejor el escenario:
el hombre esta amordazado, en sus ojos puedes percibir todo el miedo, la angustia, incluso puedes sentir como se eriza tu piel con solo verlo. Las amarras que atan sus manos a su espalda estan tan apretadas que han traspasado la piel y chorrean un poco de sangre, sin embargo, no te preocupes, no le duele, hace mucho que dejo de sentir dolor.
Puedes ver como se ha rendido, ya no opone la mas minima resistencia, solo deja pasar las horas, implorando en silencio que el martirio termine.
Si desplazas tu mirada al otro lado del salon, puedes ver como Ella, prepara todo con calma, al compas de su interminable canción, afila sus cuchillos, aquellos filosos cuchillos que le han brindado tanto consuelo; si miras bien en su cuello se pueden percibir aun las borrosas cicatrices de sus extasiosas mutilaciones.
Ella, no quiere matarlo, solo quiere demostrarle su profundo amor, a traves de el sentimiento mas grande e innigualable del mundo, el dolor.
Quiza este sea el momento de explicar el grato encuentro que puso al hombre en esta penosa situación.
El es guapo, durante toda su vida ninguna mujer se le ha resistido, y tiene ese ser insasiable de sexo y aventura del que todo ser patán esta dotado.
Ella es misteriosa, deseable, e inalcanzable.
Sus destinos se cruzaron cuando ella se convirtió en su capricho, queria tanto tenerla, que se olvido de un pequeño detalle; se olvido que era Ella.
Comenzaron a salir, nunca habia sido tratada tan bien, y su extasis la llevo al rincon de su cuarto donde el dolor y la ira la llevaban.
Su entrepierna no era ya suficiente, para calmarla y el placer de mutilarse se volvia mas excitante, tan placentero.
Un dia, al salir los cuerpos siguieron el deseo y en una cama estaba tendido su mayor capricho; la poseyó como a ninguna y al prender la luz para contemplarla, su cara se desfiguró por completo.
La piel de sus piernas estaba hecha trizas, las cicatrices cubrian todo su cuerpo, su sexo aun tenia sangre de la cortada del medio dia.
No pudo mas que gritarle que estaba loca, y abandonarla en aquella cama.
Ella solo queria hacerle comprender el placer infinito del dolor, en un momento y lugar adecuado el destino le proporcionó esta oportunidad, pero es suficiente historia, es momento de continuar con nuestro momento principal: el y ella.
Por fin todo esta listo, ella se da la vuelta y se acerca suavemente contoneandose, jugando con la punta del cuchillo sobre su cuerpo, el levanta un poco la cabeza y la mira, sus ojos se abren como si quisieran salirse de su orbita y su mandibula se tensa al sentir el cuchillo introducirse en su vientre.
La cortada no fue muy profunda pero el se desmaya al sentir el dolor.
Ella se decepcionó y su amor se desmoronó, penso que el aguantaria.
Asi que, el no soporta el dolor y ella es lo que mas ama en el mundo, ¿para que querria un novio que no soporta el dolor?
El le era totalmente inutil, asi que no sintio ningun remordimiento cuando enterro el cuchillo una vez mas, y le mato.
Sus ojos derramaron una lagrima, en el fondo aun le queria