Ella
Tenia miedo.
Su cabeza a punto de estallar solo pedia silencio.
Los gritos de su madre desde la cocina la estaban volviendo loca.
Tenia miedo, porque no sabia que era capaz de hacer, que tanto se contendria, cada vez su paciencia disminuia y tenia tanto dolor y rencor acumulado en su vientre, en sus manos, en su cabeza.
Durante años habia contenido su rabia en silencio, soportaba los gritos, las humillaciones, los golpes.
Todo sin quejarse, sin abrir sus labios mas para dar buenas noches y besos dulces.
Sus ojos se iban cansando de llorar, su boca estaba cansada de estar sellada, su cabeza cada vez dolia mas.
Pero, hoy tenia miedo.
Sus ojos fijos en el cuchillo, parecian haber encontrado solucion.
Lo tomo entre sus manos y subio a su cuarto.
Jugaba con el, no era de las que se quitaba la vida.
Solo se alzo un poco la falda, queria probar el filo en su piel.
No podia doler mas, al contrario.
Cuando sintio aquella hoja fria cortando su piel, sus labios se crisparon para contener el grito, pero cuando termino de cortar, todo parecia estar bien.
Su cabeza no dolia mas.
Habia encontrado la cura.
Cada vez que le gritaban, le daban un pretexto para que lo repitiera.
Los cortes se hiban haciendo mas profundos, la sangre cada dia era mas.
Su sed de mutilarse crecia.