A veces
A veces la muerte, nos asusta y no la comprendemos.
LLega tan de repente que nos sorprende, y muchas veces no decimos lo que sentimos, porque no creemos que sea necesario.
La muerte llega, y no lo dijiste nunca...
Hay tantas cosas que no le dije a mi abuela...
“La Abuela”
Aunque te enredaras con los nombres...
Al igual que tu a mi, siempre te tengo en mi memoria
Resonaba su voz
Desde la cocina a cualquier habitación
-Niña, tráeme...
-Niña, ven...
-Niña....
Hoy solo queda tratar de imaginar
Como suena su voz en el vacío
Que ha sido resguardada en el recuerdo...
Hasta el sol ocultó su resplandor
Una corona de flores
Adornó su lugar en aquel cementerio...
Una mujer lloraba
Mi alma
La consolaba
Flotando en el aire
El susurro resonante
De una frase incomprendida
-La abuela ha muerto... La abuela ha muerto....