Contigo
Hundida en el abismo de mi insomnio, mis demonios, uno a uno, me hacen compañia.
Recorro el laberinto de confusiones en mi mente, me pierdo en mis emociones y me reecuentro en mi cuerpo.
Las sombras recaen sobre mi piel, opacándo la luz de mi vida.
Mi cuerpo casi inerte alimenta mis temores, disfrazados de cuervos.
La obscuridad me incita a dejarme llevar y abandonar la poca conciencia que aun me queda.
Solo pienso en el dolor, la muerte no puede doler mas que la vida.
Un rapido movimiento,
gotas de sangre
un suspiro
contigo...
Mi dulce muerte...